Blog de psicología en Granollers

¿Cuándo acudir a terapia de pareja? Señales de que puede ser un buen momento

Las relaciones sólidas se construyen sobre una profunda sensación de curiosidad, afecto y atención.

John Gottman

No todas las parejas atraviesan sus dificultades de la misma manera. Hay momentos en los que una relación puede pasar por una crisis, una etapa de distanciamiento o conflictos que parecen repetirse sin encontrar una solución.

A veces la pareja consigue superar estas situaciones por sí misma. En otras ocasiones, las conversaciones terminan siempre de la misma manera, aumenta la distancia entre ambos o resulta cada vez más difícil sentirse escuchado y comprendido.

Acudir a terapia de pareja no significa necesariamente que la relación esté rota ni que la separación sea la única alternativa. Puede ser un espacio para comprender qué está ocurriendo, revisar determinadas dinámicas y encontrar nuevas formas de relacionarse.

¿Cómo saber cuándo acudir a terapia de pareja?

No existe un único momento que indique que una pareja necesita terapia. Sin embargo, hay algunas señales que pueden indicar que sería conveniente contar con ayuda profesional.

Cuando las discusiones se repiten una y otra vez

Hay parejas que sienten que discuten continuamente por los mismos motivos: las tareas de casa, la crianza, el dinero, la familia, el tiempo que pasan juntos o la manera de comunicarse.

El problema no siempre está únicamente en aquello por lo que se discute. A veces, detrás de un conflicto concreto existen necesidades que no están siendo expresadas o escuchadas.

Cuando las conversaciones terminan habitualmente en reproches, silencio, enfado o alejamiento, puede ser útil detenerse y comprender qué está sucediendo.

Cuando cuesta hablar sin terminar discutiendo

Poder expresar lo que necesitamos y escuchar lo que necesita la otra persona forma parte de una relación.

Sin embargo, algunas parejas llegan a un punto en el que cualquier conversación importante acaba convirtiéndose en una discusión. Otras dejan directamente de hablar de determinados temas para evitar conflictos.

Cuando el silencio empieza a ocupar el lugar de la comunicación, también puede ser una señal de que algo necesita ser revisado.

Cuando existe distancia emocional

No todas las crisis de pareja se manifiestan mediante discusiones.

A veces lo que aparece es una sensación de desconexión: compartir casa, responsabilidades y rutina, pero sentir que cada vez hay menos espacio para hablar, compartir o disfrutar juntos.

La distancia emocional puede aparecer progresivamente y, precisamente por eso, no siempre resulta fácil identificar cuándo comenzó.

Cuando la confianza se ha visto afectada

Una infidelidad, una mentira, los celos o determinadas experiencias que han generado inseguridad pueden afectar profundamente a la relación.

Recuperar la confianza no consiste simplemente en decidir olvidar lo ocurrido. Puede ser necesario comprender qué ha pasado, expresar el impacto emocional que ha tenido y reconstruir progresivamente nuevas formas de seguridad dentro de la pareja.

En algunos casos, la terapia puede ayudar a decidir si ambos quieren continuar construyendo la relación y cómo hacerlo.

Cuándo acudir a terapia de pareja

Cuando existen dificultades en la intimidad o en la sexualidad

La sexualidad también puede verse afectada por los conflictos, el estrés, los cambios vitales, el distanciamiento emocional o las dificultades para expresar necesidades y deseos.

Hablar de estos temas no siempre resulta sencillo. Contar con un espacio en el que poder abordarlos puede facilitar que cada miembro de la pareja explique cómo está viviendo la situación sin sentirse juzgado.

Cuando una nueva etapa está generando dificultades

Las relaciones atraviesan diferentes etapas. La convivencia, la llegada de los hijos, los cambios laborales, la adolescencia de los hijos, una familia reconstituida o la marcha de los hijos de casa pueden modificar el equilibrio que la pareja había construido.

Estos cambios no significan necesariamente que exista un problema en la relación, pero pueden requerir nuevas formas de organizarse, comunicarse y acompañarse.

¿Hay que esperar a estar al borde de la separación?

No.

No es necesario esperar a que la relación esté muy deteriorada para pedir ayuda.

Una pareja puede acudir a terapia porque quiere mejorar su comunicación, aprender a gestionar mejor los conflictos o recuperar espacios de conexión antes de que las dificultades se hagan más profundas.

También puede hacerlo cuando uno de los dos está pensando en separarse y necesita un espacio para comprender qué está ocurriendo.

¿La terapia de pareja sirve para seguir juntos?

No necesariamente.

El objetivo de la terapia no debería ser mantener una relación a cualquier precio, sino ayudar a las personas implicadas a comprender mejor lo que está ocurriendo y tomar sus propias decisiones.

En algunos casos, el proceso permite reconstruir la relación y establecer nuevas dinámicas. En otros, puede ayudar a afrontar una separación de una manera más respetuosa y cuidada.

¿Y si uno de los dos no quiere ir a terapia?

Es relativamente frecuente que uno de los miembros de la pareja tenga más dudas o no vea inicialmente la necesidad de acudir.

La terapia de pareja requiere la participación de ambas personas para poder trabajar la dinámica de la relación. Cuando eso no es posible, iniciar un proceso individual también puede servir para comprender cómo estamos viviendo la situación, revisar nuestra manera de relacionarnos y decidir qué necesitamos.

No se trata de obligar a la otra persona a acudir, sino de valorar qué opciones existen en cada situación.

¿Qué ocurre en una primera sesión de terapia de pareja?

La primera sesión es un espacio para conocer la situación de la pareja, comprender qué les ha llevado a pedir ayuda y escuchar cómo está viviendo cada persona lo que está ocurriendo.

No es necesario llegar sabiendo exactamente cuál es el problema ni quién tiene razón.

Se trata de comenzar a identificar las dinámicas que están generando malestar y establecer qué objetivos tendría sentido trabajar durante el proceso.

Pedir ayuda también puede ser una forma de cuidar la relación

A veces esperamos demasiado para hablar de aquello que nos preocupa. Acumulamos pequeños malestares, dejamos conversaciones pendientes o nos acostumbramos a determinadas dinámicas hasta que llega un momento en que sentimos que ya no sabemos cómo salir de ellas.

Pedir ayuda no significa haber fracasado como pareja. Puede ser una manera de detenerse, comprender qué está pasando y buscar nuevas formas de relacionarse.

Terapia de pareja en Granollers

En Centre Àrea Psicologia contamos con un equipo de profesionales en Granollers que acompaña a parejas en diferentes momentos de su relación desde un enfoque integrador y personalizado.

Trabajamos dificultades relacionadas con la comunicación, los conflictos, la confianza, los celos, la sexualidad, las infidelidades, las familias reconstituidas y los procesos de separación.

Si sentís que hay algo en vuestra relación que os gustaría comprender o cambiar, podéis poneros en contacto con nuestro equipo y explicarnos brevemente vuestra situación.

Àrea Psicologia by Laia Pardo

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